Un político quiere pausar la solicitud de cuenta bancaria de la empresa de criptomonedas de Trump debido a un conflicto de intereses
La senadora estadounidense Elizabeth Warren ha instado al regulador bancario a pausar temporalmente una solicitud de licencia bancaria. Se trata de World Liberty Financial, una empresa de criptomonedas creada por el presidente Donald Trump y sus dos hijos. Según Warren, existe un gran conflicto de intereses y está en juego la confianza en el sistema bancario de Estados Unidos.
La solicitud se encuentra en la Office of the Comptroller of the Currency, conocida como OCC. Este organismo debe decidir si World Liberty Financial puede convertirse en un banco fiduciario nacional. Ese banco se centraría principalmente en stablecoins, monedas digitales vinculadas, por ejemplo, al dólar.
Graves preocupaciones por conflicto de intereses
En una carta del 13 de enero dirigida a Jonathan Gould, jefe de la OCC, Warren expone que tiene serias preocupaciones. Señala que el presidente y su familia mantienen un vínculo financiero directo con la empresa de criptomonedas. Eso puede dar la impresión de que el poder político y las ganancias personales se entrelazan.

Warren también recuerda a Gould una carta anterior de julio de 2025. Entonces ya preguntaba cómo la OCC evitaría que los intereses del presidente influyeran en la política del regulador. Según Warren, tiene poca confianza en una evaluación justa, pues sus preocupaciones fueron descartadas anteriormente.
El regulador no ve problema
Gould respondió en agosto de 2025 a las críticas de Warren. Entonces calificó sus preocupaciones como principalmente teóricas. Según él, la OCC simplemente cumple con las normas y colabora con la Casa Blanca, tal como establece una orden presidencial.
Pero, según Warren, la situación dista mucho de ser teórica. Ahora se trata de una solicitud concreta de una empresa vinculada directamente al presidente. Por ello, solicita que la evaluación se pause hasta que Trump haya vendido sus participaciones en la compañía y se hayan roto todos los lazos financieros.
Poder sobre normas y supervisión
La senadora subraya que el papel de la OCC es especialmente delicado. Este organismo es, de hecho, el principal supervisor de las empresas de stablecoins con licencia nacional. La OCC decide quiénes son admitidos, establece las normas e interviene cuando las empresas incumplen la ley.
Si la OCC elabora normas que afecten las ganancias de World Liberty Financial, eso, según Warren, no puede desvincularse del papel del presidente. El mismo regulador entonces tendría que supervisar tanto la empresa del presidente como a sus competidores.
Confianza en el sistema bancario
Según Warren, está en juego la confianza en el sistema bancario estadounidense. Advierte que la OCC podría convertirse en la alcancía personal del presidente. Nunca antes un presidente en ejercicio había tenido un papel financiero tan directo en una empresa bajo estricta supervisión bancaria.
También señala que la legislación reciente, incluida la GENIUS Act, no previene este tipo de situaciones. Dicha ley no prohíbe que el presidente o su familia obtengan beneficios de las stablecoins. Según Warren, eso es un gran error que ahora se hace evidente.
La OCC tiene hasta el 20 de enero para responder por escrito a las inquietudes de la senadora y demostrar que se cumple la ley. Pero incluso después, la discusión sobre el poder, el dinero y las criptomonedas continuará, pues a Trump aún le quedan unos años en el cargo.