Un miembro del consejo de gobierno del BCE quiere subir los tipos de interés en junio, incluso si hay un acuerdo de paz con Irán
El Banco Central Europeo deberá aumentar los tipos de interés en junio, incluso si Estados Unidos e Irán alcanzan finalmente un acuerdo de paz. Así lo afirma la miembro del consejo del BCE, Isabel Schnabel, en una entrevista con Reuters. Según ella, el choque energético ya es demasiado grande y persistente como para seguir ignorándolo.
El BCE mantuvo los tipos estables el último año, pero debido a la guerra con Irán y al fuerte aumento de los precios de la energía, la inflación en la zona del euro ha repuntado de nuevo. En abril alcanzó el 3 por ciento, claramente por encima del objetivo del 2 por ciento.
El BCE ya no puede ignorar el shock inflacionario
Según Schnabel, el banco central ya no puede tratar la situación actual como un problema temporal. La guerra dura más de lo previsto y los altos precios de la energía empiezan a repercutir en otras partes de la economía.
Incluso si la guerra terminara hoy, según ella ya se ha causado mucho daño a la infraestructura energética y a las cadenas de suministro mundiales. Un acuerdo de paz, por tanto, no aliviaría de inmediato la presión inflacionaria en el sistema.
Miedo a efectos de segunda ronda
La gran preocupación dentro del BCE es que los precios más altos de la energía se trasladen a otros bienes y servicios. Las empresas podrían repercutir los mayores costes de transporte y energía, mientras que los trabajadores exigirían salarios más altos para proteger su poder adquisitivo.
Según Schnabel, ya hay indicios de que este proceso ha comenzado. Señala, entre otras cosas, las expectativas de los consumidores, los datos PMI y los índices de sentimiento de la Comisión Europea.
Si la inflación se extiende más ampliamente, será más difícil de combatir. No se tratará solo de un petróleo o gas caros, sino de un problema de precios más generalizado.
El crecimiento se desacelera
Al mismo tiempo, Schnabel reconoce que la economía es vulnerable. La Comisión Europea espera todavía un crecimiento del 0,9 % para 2026, pero, según ella, podría resultar demasiado optimista. La confianza de los consumidores ha caído bruscamente y los altos precios de la energía lastran el gasto.
Con ello, el BCE se encuentra atrapado. La inflación sube mientras el crecimiento se debilita. Ese es precisamente el escenario de estanflación que preocupa a los inversores: precios más altos, menor crecimiento y pocas opciones políticas sencillas.
Los mercados descuentan varias subidas
Los mercados financieros ya descuentan dos subidas de tipos completas por parte del BCE y ven aproximadamente un 50 % de probabilidad de un tercer incremento en los próximos doce meses. Schnabel no quiere comprometerse con la trayectoria tras junio, pero señala que las propias previsiones del BCE ya contemplan dos subidas.
La reciente subida de los rendimientos de la deuda europea no le causa, por el momento, grandes inquietudes. Según Schnabel, se debe principalmente a que los inversores exigen una mayor compensación por el riesgo de que la inflación se mantenga alta por más tiempo.
Para Bitcoin sería negativo que el BCE aplicara en este momento una subida de tipos. La economía europea ya está bajo presión y la situación no mejoraría con nuevos incrementos.
