Sobre todo, son los nuevos bitcoiners los que están ansiosos; los veteranos permanecen tranquilos
Bitcoin ha tenido otra semana turbulenta. El precio se movió mucho al alza y a la baja (sobre todo a la baja), lo que hizo que nuevos grandes inversores empezaran a dudar. Sin embargo, los Bitcoiners experimentados reaccionan de forma muy distinta. Para ellos, esto forma parte del juego.
La vieja guardia no ve problema
Según el emprendedor cripto Anthony Pompliano hay poca razón para el pánico. Señaló que Bitcoin ha caído más del treinta por ciento en más de veinte ocasiones en los últimos diez años.
Según Pomp, una caída tan pronunciada ocurre de media cada dieciocho meses. La caída actual encaja así perfectamente en ese patrón.
Pompliano dice que el estrés proviene principalmente de nuevos participantes del mundo financiero. En los mercados tradicionales, tales oscilaciones son raras, por lo que muchos de estos recién llegados tienen dificultades con los movimientos rápidos.
Debido al fin de año, algunos inversores quieren reducir su riesgo. Por ello, venden con mayor rapidez, lo que ejerce presión adicional sobre el precio.
También Matthew Sigel, de la gestora VanEck, lo está viendo. Afirma que la oleada de ventas se produjo principalmente durante las sesiones de negociación en EE.UU.
Según él, los escasos flujos de dinero en Estados Unidos y las mayores diferencias de tipos de interés desempeñan un papel importante, al mismo tiempo que las empresas invierten mucho capital en inteligencia artificial. Eso hace que el mercado sea aún más sensible.
La volatilidad forma parte del juego
A pesar de la inquietud, los analistas siguen insistiendo en que las oscilaciones son propias de Bitcoin. Jeff Park, de Bitwise, dice que la volatilidad de Bitcoin en las últimas semanas ha vuelto a situarse en torno a sesenta. Eso significa que aún pueden producirse movimientos considerables, tanto al alza como a la baja.

Pompliano no ve esos movimientos como algo negativo. Dice que Bitcoin sería más débil sin volatilidad. Según él, la historia muestra que Bitcoin en los últimos diez años ha multiplicado su valor unas 240 veces, lo que equivale a un crecimiento anual de alrededor del setenta por ciento.
Según él, ya no volveremos a ver ese ritmo, pero un crecimiento anual de entre el veinte y el treinta y cinco por ciento en los próximos diez años seguiría siendo superior al de las acciones.