Ripple (XRP) y el banco europeo AMINA Bank firman una nueva alianza
La empresa estadounidense de blockchain Ripple va a colaborar con AMINA Bank de Suiza. Con ello, AMINA se convierte en el primer banco europeo en emplear Ripple Payments para pagos internacionales casi inmediatos.
Primer banco europeo con Ripple Payments
AMINA Bank es un banco suizo enfocado en cripto y activos digitales. El banco está bajo la supervisión del regulador suizo FINMA y opera en varios países. Gracias a la colaboración con Ripple, AMINA podrá procesar pagos internacionales casi en tiempo real.

Normalmente, los pagos transfronterizos pasan por varios bancos; eso requiere tiempo, dinero y a menudo genera falta de transparencia. Con Ripple Payments, esos pasos se omiten en gran medida. El dinero se transfiere más rápido del emisor al receptor y los costes son menores.
Pagos más rápidos con menos complicaciones
Ripple Payments conecta el sistema bancario tradicional con la tecnología blockchain. Esto significa que las criptomonedas y las divisas convencionales colaboran mejor. Para los clientes de AMINA Bank, esto se traduce en procesos más rápidos, mayor visibilidad de dónde está el dinero y menos costes inesperados.
Puente entre bancos y blockchain
Cassie Craddock de Ripple afirma que AMINA Bank desempeña un papel clave como puerta de acceso. Las empresas que trabajan con activos digitales pueden, a través del banco, aprovechar más fácilmente el sistema financiero existente. Entre otros, pueden emplearse stablecoins como Ripple USD, lo que garantiza pagos rápidos y estables.
Para Ripple, este es un hito importante. Demuestra que los bancos europeos están abiertos a soluciones blockchain que cumplan con la normativa. La colaboración confirma que Ripple es visto como un socio de confianza para bancos sometidos a una estricta supervisión.
La blockchain obtiene un lugar fijo en Europa
El acuerdo entre Ripple y AMINA Bank muestra que la blockchain se utiliza cada vez más de forma práctica, no como un experimento, sino como parte del tráfico de pagos diario. Con esta tecnología, los bancos pueden operar más rápido sin infringir normas ni asumir riesgos.