Ripple (XRP) es cauteloso en China, pero ambicioso en África
El mundo es más grande que solo Estados Unidos y Europa. Ripple sigue centrando su atención en Occidente, pero cada vez mira más hacia China y África. Allí la empresa ve oportunidades para dar cabida a sus soluciones de pago y a la stablecoin RLUSD.
Experimentación cautelosa en China
En China la situación es complicada. El país tiene una prohibición total de las transacciones con criptomonedas. Aun así, Ripple intenta abrirse camino de forma indirecta. El socio de fidelidad de Air China, Wetour, quiere posibilitar pagos con XRP para el popular programa PhoenixMiles, que cuenta con más de 60 millones de miembros.
Esto solo se aplica a servicios internacionales, como traslados al aeropuerto y reservas premium en el extranjero. Dentro de China la puerta sigue cerrada, ya que las empresas estatales no pueden aceptar pagos en criptomonedas. De este modo, Air China puede experimentar con las criptomonedas sin incumplir las estrictas normas de Pekín.
África como nuevo mercado de crecimiento
Mientras China obliga a Ripple a operar con cautela, en África la empresa apuesta a lo grande. Ripple introduce allí RLUSD, una stablecoin vinculada al dólar estadounidense. Junto a empresas fintech como Chipper Cash, VALR y Yellow Card, Ripple busca llegar a millones de usuarios africanos.
Estos socios ya cuentan con una amplia red, por lo que RLUSD puede ponerse en uso de inmediato sin que Ripple tenga que volver a ganarse la confianza desde cero. No se trata solo de pagos de consumidores, sino también de aplicaciones para empresas y bancos.
Más que solo enviar dinero
Ripple también prueba RLUSD en proyectos humanitarios. En Kenia se lleva a cabo un piloto en el que se utiliza la stablecoin para seguros contra sequías y lluvias extremas.
Esto debe proteger a los agricultores frente a los riesgos climáticos. Demuestra que las stablecoins no solo pueden desempeñar un papel en el comercio y la inversión, sino también en cuestiones sociales.
Aunque RLUSD ya se comercializa en grandes bolsas internacionales y las transacciones están en aumento, la moneda sigue siendo pequeña en comparación con las principales stablecoins, que mueven miles de millones a diario.
Sin embargo, Ripple lo ve como un primer paso. Con el apoyo de socios fintech, proyectos humanitarios y empresas internacionales, RLUSD puede, lenta pero seguramente, convertirse en un actor serio.
Así, Ripple apuesta claramente por una estrategia doble: con cautela en China y con ambición en África. De este modo, la empresa demuestra que las criptomonedas pueden ser mucho más que las fluctuaciones de precio.