Muchas empresas de intercambio de criptomonedas desaparecerán en 2026
El modelo en el que las empresas cotizadas mantienen grandes cantidades de criptomonedas en su balance está bajo presión. Según varios directivos del sector, gran parte de las llamadas empresas de tesorería de activos digitales (DAT’s) no sobrevivirá en los próximos años.
En 2025 surgió una oleada de empresas que ofrecían a los inversores exposición a criptomonedas como Bitcoin a través del mercado de valores. Cuando el precio de Bitcoin alcanzó su pico en octubre, las acciones de estas compañías se dispararon. Sin embargo, el sentimiento se ha invertido por completo.

De la fórmula del éxito al modelo vulnerable
La idea detrás de las empresas de tesorería de criptomonedas es relativamente sencilla: una empresa obtiene capital, compra criptoactivos y permite a los inversores participar en la evolución del valor a través de las acciones. En un mercado en alza puede resultar atractivo. Pero tan pronto como el mercado da un giro, el modelo demuestra ser vulnerable.
Según Altan Tutar, cofundador de la plataforma cripto MoreMarkets, las perspectivas para 2026 son sombrías. Espera que sean las empresas que se centran en criptomonedas menores las primeras en tener problemas.
Los inversores observan de cerca en estas empresas el llamado market net asset value (mNAV): la relación entre el valor de mercado y el valor de las criptos en el balance. Si el valor de mercado cae por debajo de los activos subyacentes, la confianza desaparece rápidamente.
Tampoco las monedas más grandes son inmunes
Según Tutar, los problemas no se limitan a los actores pequeños. También las empresas tesoreras que apuestan por monedas más grandes como Ethereum, Solana y XRP corren riesgo si no desarrollan fuentes de ingresos adicionales.
“Mantener solo criptos no es suficiente,” advierte. “Sin creación de valor adicional, cada vez es más difícil convencer a los inversores.”
Aumenta la competencia de los ETF
Una razón importante de la presión sobre el modelo de tesorería es el auge de los ETF de cripto. Desde que los reguladores estadounidenses han autorizado productos que, además de la exposición al precio, pueden transmitir ingresos por staking, cada vez más inversores optan por esta vía regulada.
Según Vincent Chok, director de la emisora de stablecoins First Digital, los ETF tienen una ventaja clave: transparencia, negociación diaria y cumplimiento de las normas existentes en el sector financiero tradicional. “Las empresas tesoreras deben cumplir los mismos estándares si quieren competir,” afirma.
Gestión activa como condición para sobrevivir
También Ryan Chow, cofundador de Solv Protocol, observa que el número de empresas con una estrategia basada en Bitcoin ha crecido rápidamente, pero advierte que ello no garantiza el éxito. Según él, las compañías que usaron la cripto únicamente como herramienta de marketing son las más vulnerables.
Según Chow, los que sobrevivan deberán tratar las criptos como capital activo: utilizables como colateral, para la gestión de liquidez o en estrategias de rendimiento controlado. Eso exige gestión profesional de riesgos, transparencia e informes claros para los inversores.
Volver a lo esencial
Estas advertencias marcan un cambio más amplio en el sector cripto. Mientras que en 2025 la escala y la velocidad eran lo primordial, en 2026 el énfasis recaerá en la sostenibilidad del modelo. Parece haber terminado la época en que poseer cripto era suficiente para atraer capital.
Muchos expertos esperan, por tanto, que el número de empresas de tesorería de cripto se reduzca drásticamente. Lo que quedará serán compañías que combinen sus criptoactivos con una sólida gestión financiera y conexión con los mercados tradicionales.
Para los inversores esto supone replantear sus criterios. No toda empresa que tenga cripto en su balance es automáticamente una ruta segura hacia rendimientos. Como suele suceder en los mercados financieros: la selección se reduce, pero las exigencias aumentan.