La caída de Bitcoin es solo el comienzo, pero este hombre se niega a vender
El precio de bitcoin ha recibido fuertes golpes en los últimos días, pero no todos entran en pánico. El autor Robert Kiyosaki ve la caída como una consecuencia lógica de un mundo que ansía dinero en efectivo. Y a pesar de las cifras rojas, él sigue donde está.

Un mundo que necesita efectivo
Según Kiyosaki, estamos en una situación en la que casi todo baja al mismo tiempo. No porque bitcoin u otras inversiones sean de repente malas, sino porque mucha gente simplemente necesita efectivo.
Él lo describe como una gran burbuja que se vacía lentamente. Personalmente no siente presión para vender porque no necesita efectivo. Por eso no tiene que deshacerse de sus activos favoritos con pérdidas.
Se acerca una gran impresión de dinero
Kiyosaki y el analista Lawrence Lepard creen que los gobiernos al final no tendrán más remedio que inyectar de nuevo cantidades ingentes de dinero en el sistema.
Así intentan mantener las altas deudas bajo control. Cuando eso ocurra, Kiyosaki espera que inversiones como el oro, la plata, el bitcoin y ethereum aumenten su valor. Las monedas corrientes, en cambio, podrían debilitarse.
No es un consejo, pero sí una advertencia
Kiyosaki enfatiza que no está dando asesoramiento financiero. Solo cuenta lo que él mismo hace. Entiende que la gente venda su cripto si tiene miedo o necesita dinero rápidamente. Según él, eso no significa que ya no crean en bitcoin; es sobre todo una cuestión de necesidad.
Con un guiño aludió a Miss Piggy. La muñeca dijo una vez que saber manejar bien el dinero significa principalmente tener mucho de él. Para Kiyosaki es un recordatorio de que le gusta invertir en cosas que generen ingresos cada mes, como bienes raíces y materias primas. Prefiere dejar de lado las acciones y los bonos.
Los errores son parte del proceso
Kiyosaki cierra con un mensaje positivo. Según él, aprendes más de tus propios errores, especialmente de los dolorosos. Sus propias meteduras de pata al final lo hicieron rico. Por eso insta a los inversores a no entrar en pánico, sino a seguir aprendiendo, incluso cuando el mercado se ponga difícil.