Gigante bancario: bancos en países emergentes perderán un billón de dólares por las stablecoins
Según un nuevo informe de Standard Chartered, en los próximos tres años pueden fluir más de un billón de dólares desde los bancos de mercados emergentes hacia las stablecoins. El banco internacional espera que la demanda de criptomonedas basadas en el dólar aumente considerablemente, ya que los usuarios de economías emergentes optan cada vez más por alternativas digitales.
El 66 por ciento del uso de stablecoins ya se da en mercados emergentes
Las stablecoins ofrecen a los consumidores la posibilidad de acceder a una cuenta en dólares las 24 horas del día a través de su teléfono. De este modo, constituyen una alternativa atractiva para los ahorradores que enfrentan una alta inflación o tienen acceso limitado a divisas fuertes.
Standard Chartered estima que actualmente ya dos tercios de la oferta mundial de stablecoins se utiliza en mercados emergentes. Especialmente los países con alta inflación, reservas de divisas débiles y grandes flujos de remesas corren el riesgo de que los ahorradores retiren su dinero de los bancos locales.
Según el banco, el importe mantenido en stablecoins en estos países podría pasar de 173.000 millones de dólares actualmente a 1,22 billones de dólares en 2028. Esto significa que los bancos de mercados emergentes podrían perder en los próximos tres años depósitos por valor de un billón de dólares.
Ejemplos de América Latina
Venezuela es un ejemplo bien conocido. Debido a tasas de inflación que alcanzan el 300 % anual y al colapso del bolívar, los ciudadanos usan stablecoins como medio de pago y de ahorro. Las tiendas cada vez cobran más en USDT, localmente también llamados “Binance dollars”.
También en Argentina y Brasil el uso aumenta rápidamente. Según el gabinete de investigación Fireblocks, en estos países ya el 60 % de todas las transacciones de criptomonedas se realiza en stablecoins. Las empresas cada vez aceptan stablecoins directamente como medio de pago.
Consecuencias para los bancos
Con el auge de las stablecoins, parte de las funciones centrales de los bancos se desplaza hacia el sector cripto. Según Standard Chartered, esto podría conducir a cambios estructurales en el sistema financiero global, en los que los bancos tradicionales de los mercados emergentes perderían cada vez más terreno frente a las alternativas digitales.