Este conocido bitcoiner quiere un hard fork para recuperar criptomonedas perdidas
Una propuesta llamativa genera debate dentro del mundo de Bitcoin. Mark Karpelès, el exdirector de la plataforma de criptomonedas Mt. Gox, quiere que se modifique la red de Bitcoin para recuperar casi 80.000 Bitcoins perdidos. Según él, esto podría ayudar a reembolsar por completo a los acreedores, pero muchos entusiastas de Bitcoin ven el plan como un precedente peligroso.
Propuesta para volver a hacer accesibles los Bitcoins antiguos
Karpelès publicó su idea en GitHub. Propone cambiar las reglas de la red Bitcoin mediante un hard fork. Con ello, una cartera con 79.956 Bitcoins podría transferirse aunque no se disponga de la clave privada original.
Esas monedas llevan más de quince años inactivas y pertenecen a una de las carteras sin uso más conocidas en la historia de Bitcoin. Al precio actual, su valor supera los 5.200 millones de dólares.
Según Karpelès, el objetivo es sencillo. Si se liberan los Bitcoins, se podrán distribuir a los usuarios afectados de Mt. Gox a través del proceso concursal vigente.
¿Qué es exactamente un hard fork?
Un hard fork es una modificación importante de las reglas de una blockchain. Normalmente, la red rechaza las transacciones sin una clave válida. En esta propuesta, sin embargo, se aprobaría una transacción específica.
Para que esto sea posible, los participantes que mantienen la red tendrían que actualizar su software antes de un determinado número de bloque. Sin un apoyo mayoritario, un cambio así no funcionaría, porque Bitcoin se basa en el consenso de miles de usuarios en todo el mundo.
Karpelès afirma que presentó la propuesta principalmente para generar debate. Según él, el asunto lleva años bloqueado. El administrador concursal no quiere actuar sin el respaldo de la comunidad, mientras que la comunidad no puede formarse una opinión sin un plan concreto.
Fuerte crítica de la comunidad de Bitcoin
La propuesta ha generado reacciones inmediatas y contundentes. Los detractores consideran que modificar las reglas para recuperar fondos supuestamente robados va en contra de uno de los principios más importantes de Bitcoin: que las transacciones no pueden revertirse.
Los críticos temen que, si se abre esta puerta, ante cada hackeo habrá presión para hacer nuevas excepciones. Eso podría socavar la confianza en Bitcoin, pues las reglas dejarían de ser iguales para todos.
Además, algunos señalan que Bitcoin debe ser independiente de decisiones legales o de gobiernos.
Según Karpelès, esta es una situación única
Karpelès subraya que se trata de un caso excepcional. Afirma que existe un amplio consenso en que la cartera en cuestión proviene del hackeo de Mt. Gox. De hecho, algunos acreedores apoyan el plan, ya que llevan más de diez años esperando una compensación completa.
Entre 2010 y 2014, Mt. Gox gestionaba alrededor del 70 % de todo el comercio de Bitcoin a nivel mundial. La casa de cambio colapsó después de que se robara Bitcoin durante años sin que se advirtiera. Al final desaparecieron unos 750.000 Bitcoins de los clientes y la empresa se declaró en quiebra en Tokio.
Más de una década después, la caída de Mt. Gox sigue considerándose uno de los mayores desastres de la historia de las criptomonedas.
El interés de los inversores persiste
Mientras tanto, los inversores todavía tratan de recuperarse de las consecuencias de la quiebra. La gestora de patrimonios Strive anunció el año pasado planes para comprar aproximadamente 75.000 Bitcoins a través de reclamaciones de la quiebra de Mt. Gox. Su estrategia es adquirir Bitcoin a un precio inferior al valor de mercado.
Para que un hard fork prospere, se necesita un respaldo mayoritario, y de momento parece lejano. Lo que está claro es que el debate toca el núcleo de lo que Bitcoin debe ser: un sistema sin excepciones, o una red capaz de intervenir cuando sucede algo grave.
Todos sabemos que este hard fork no va a llegar a concretarse.
