El FMI advierte que las stablecoins son principalmente un sistema privado para dólares
Las stablecoins a menudo se presentan como la alternativa cripto definitiva a los bancos: rápidas, siempre disponibles y utilizables en todo el mundo. Pero según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la realidad es mucho menos revolucionaria.
En este documento, el FMI afirma que las stablecoins no están sustituyendo al sistema monetario tradicional. De hecho, cada vez dependen más del sistema del dólar estadounidense. Y, por ello, según el FMI, las stablecoins se parecen cada vez más a una especie de variante privada del dólar.
Las stablecoins giran casi exclusivamente en torno al dólar
El mercado de las stablecoins ha crecido considerablemente en los últimos años. Actualmente, el valor total ha superado los 300.000 millones de dólares. Esto se debe a que cada vez más comerciantes, aplicaciones de pago y servicios de transferencias internacionales utilizan stablecoins.
Pero ese crecimiento también genera preocupaciones, según el FMI. La razón principal es que casi todas las stablecoins están vinculadas al dólar estadounidense.

Según el FMI, alrededor del 97 por ciento de todas las stablecoins están ligadas al dólar. Y la mayor parte de ellas corresponde a dos monedas: USDT de Tether y USDC de Circle. Juntas, representarían más del 90 por ciento de todo el mercado.
Eso significa que el mundo de las stablecoins es menos diverso de lo que muchos piensan. Si algo sale mal en una de esas grandes entidades, podría tener consecuencias inmediatas y graves para todo el mercado.
Por qué el FMI considera esto un problema
Las stablecoins deben mantener su valor estable, generalmente mediante la tenencia de reservas. Estas pueden consistir, por ejemplo, en bonos del Tesoro de EE. UU., como los Treasury bills, y otros productos en dólares a corto plazo.
Y ahí radica el núcleo de la advertencia del FMI. Debido a que las stablecoins adquieren cada vez más este tipo de deuda estadounidense, se convierten en parte integrante del sistema del dólar, en lugar de ser una alternativa al mismo.
El FMI lo califica incluso como una especie de sistema de dólares privado. En sus palabras, la era de las stablecoins se convierte en una forma de distribuir dólares, pero al margen del sistema bancario tradicional.
Peligro para las monedas débiles en países vulnerables
El FMI también advierte sobre otro riesgo. Las stablecoins pueden hacer que las personas en países con monedas débiles eviten usar su propia divisa.
En países con alta inflación o escasa confianza en el banco central, esto resulta especialmente atractivo. ¿Por qué ahorrar en una divisa que pierde valor rápidamente, si puedes usar una stablecoin en dólares?
Según el FMI, esto puede llevar a lo que denominan «desplazamiento». Esto significa que las monedas locales se usan cada vez menos y que el dólar, a través de las stablecoins, gana terreno.
Esto puede ser un gran problema para los países, ya que su banco central perdería control sobre la oferta monetaria interna. Además, los flujos de dinero podrían volverse más rápidos e inestables, sobre todo si las personas empiezan a comprar o vender stablecoins masivamente de forma repentina.
Sin embargo, el FMI también ve oportunidades
En el mismo informe, la organización también señala que las stablecoins pueden ser de gran ayuda, siempre que estén bien reguladas. En muchos países en desarrollo, las aplicaciones de pago móvil ya han superado en tamaño a los bancos tradicionales. El FMI considera que, en ese contexto, las stablecoins podrían fomentar una mayor competencia, reducir costos y mejorar el acceso al dinero digital.
Pero para ello es fundamental establecer supervisión y normas claras sobre las reservas, la transparencia y la cooperación entre sistemas.