El CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, prevé nuevos máximos históricos para las criptomonedas en 2026: esta es su argumentación
Durante el Foro Económico Mundial en Davos, Brad Garlinghouse, CEO de Ripple, se mostró sorprendentemente optimista sobre el mercado cripto. En conversaciones con, entre otros, CNBC, afirmó esperar que las criptomonedas este año puedan volver a dirigirse hacia nuevos máximos históricos. No impulsadas por la euforia o la especulación a corto plazo, sino, según él, por cambios estructurales que aún no están suficientemente valorados.
Lo que Garlinghouse sobre todo enfatiza es que el motor que impulsa el mercado está cambiando. Mientras que los ciclos anteriores eran impulsados en gran medida por inversores minoristas, ahora observa un desplazamiento hacia actores institucionales y una regulación que por fin comienza a tomar forma.

Capital institucional listo
Un elemento clave de su visión es la creciente implicación de grandes gestores de activos como BlackRock y Vanguard. Según Garlinghouse, su presencia ya es visible, pero su impacto aún no se refleja completamente en los precios actuales.
Afirma que muchos actores institucionales todavía están en una fase de preparación: construyendo infraestructura, a la espera de la regulación e integrando productos en carteras existentes. Una vez que se dé el paso de «observar» a «actuar», esto, según él, puede tener un efecto estructural en la demanda y la liquidez.
La regulación como acelerador, no como freno
Lo notable es que Garlinghouse ve la regulación precisamente como un catalizador. Él menciona específicamente la GENIUS Act y la CLARITY Act, señalando que esta última puede ser crucial. Si esta ley se aprueba en la primera mitad de 2026, los bancos estadounidenses podrían tener activos digitales directamente en sus balances.
Eso representaría un cambio fundamental. No porque las normas hagan las criptomonedas más populares, sino porque eliminan la incertidumbre. Y la incertidumbre es precisamente lo que hasta ahora ha detenido a muchas grandes instituciones de entrar a gran escala.
Los precios se quedan rezagados respecto a la narrativa
Las declaraciones llegan en un momento en que el mercado se está recuperando de un comienzo de año agitado. XRP cotiza alrededor de 1,90 dólares, claramente por debajo del pico de principios de enero. Bitcoin se sitúa en torno a los 89.000 dólares, muy por debajo del máximo de octubre de 2025.
Garlinghouse ve esa brecha entre la narrativa y el precio como precisamente la razón de su optimismo. No mencionó un objetivo de precio concreto para XRP, pero sí repitió su perspectiva a largo plazo para Bitcoin: hacia los 180.000 dólares a finales de 2026. Esa estimación la vincula explícitamente al flujo institucional y a la normalización, no al impulso del mercado o al FOMO.
Un mercado que madura
Desde la conclusión del caso Ripple–SEC en 2025, Garlinghouse habla desde una posición de claridad que faltaba en ciclos anteriores. Su discurso encaja en una tendencia más amplia: las criptomonedas pasan de ser una categoría de inversión experimental a un componente maduro del sistema financiero.
Si esto es suficiente para alcanzar nuevos récords, el tiempo lo dirá. Pero lo que sí está claro es que la gravedad en el mercado cripto recae cada vez menos en la especulación rápida y cada vez más en las instituciones, la regulación y la adopción en balances. Esto por sí solo hace que esta fase sea fundamentalmente diferente de ciclos anteriores.