Cuando el oro y la plata hayan sido saqueados, será el turno de Ethereum y Bitcoin
Quien sigue el mercado lo percibe al instante. El oro y la plata avanzan con fuerza, mientras que Bitcoin y Ethereum se quedan atrás. ¿Por qué fluye el dinero hacia los metales preciosos y no hacia las criptomonedas? Según Tom Lee, de la firma de investigación Fundstrat, eso no es señal de debilidad, sino principalmente una cuestión de sincronización.
Él ve la situación actual como una estación intermedia lógica. Según su criterio, las criptomonedas no se han descolgado, sino que están momentáneamente en la sala de espera.

Crypto se recupera más silenciosa que antes
El mercado cripto aún arrastra las secuelas de la fuerte ola de ventas de octubre. En poco tiempo los precios cayeron bruscamente y los riesgos se deshicieron masivamente. Las plataformas de trading y los grandes actores empezaron a operar con mayor cautela, lo que ralentizó la recuperación.
Sin embargo, según Lee, justo ahí hay algo saludable. Mucho dinero prestado ha salido del mercado. Gracias a ello, los precios suben de forma más pausada y la probabilidad de desplomes repentinos es menor. La recuperación se siente lenta, pero los cimientos son más estables que en ciclos anteriores.
Mientras tanto, bajo la superficie sucede más de lo que muestra el gráfico de cotizaciones. Las grandes entidades financieras observan con creciente seriedad la blockchain y la infraestructura digital. Cada vez se percibe a las criptomonedas menos como una apuesta rápida y más como una tecnología de largo recorrido. Ese cambio aún no se refleja directamente en el precio, pero según Lee es muy relevante.
Por qué las criptomonedas suelen moverse después que el oro
Que el oro y la plata acaparen ahora los focos tiene que ver sobre todo con la atención del inversor. Estos buscan seguridad y prefieren colocar su dinero en metales preciosos. Eso no significa que hayan descartado las criptos, sino que el capital se encuentra temporalmente en otro sitio.
También influye la economía general. Un dólar más débil y las expectativas de una política más flexible por parte de la Reserva Federal suelen favorecer las inversiones de riesgo. En años anteriores se observó que primero subía el oro y luego las criptomonedas le seguían, a menudo con un movimiento más acelerado.
Según Lee, ese patrón se repite ahora. Primero la seguridad, luego el crecimiento. En cuanto el oro y la plata se enfríen o se estabilicen, la atención podría volver a centrarse en Bitcoin y Ethereum.