Cómo Irán compró secretos de misiles israelíes por 1.000 dólares en criptomonedas
Un caso de espionaje muy singular en Israel muestra cómo las criptomonedas pueden desempeñar un papel en la guerra moderna y la ciberdelincuencia. Las autoridades israelíes han imputado a un reservista que vendió información sensible sobre el sistema antiaéreo Iron Dome a los servicios de inteligencia iraníes. Lo hizo a cambio de aproximadamente 1.000 dólares en cripto.
Información secreta compartida a través de Telegram
El acusado, el reservista de 26 años Raz Cohen, sirvió entre 2019 y 2022 en un centro de mando del sistema Iron Dome. Según los servicios de seguridad israelíes, había tenido contacto por Telegram con un interlocutor iraní.
En un periodo de aproximadamente un mes, se le acusa de haber:
- compartido decenas de fotos y videos del proceso de lanzamiento de cohetes
- proporcionado detalles sobre procedimientos y capacidades operativas
- enviado coordenadas GPS de varias posiciones antiaéreas
- facilitado información sobre bases militares y personal
Según la acusación, los pagos se realizaron mediante criptomonedas. En total, la cantidad ascendió a unos 1.000 dólares.
El espionaje en tiempo de guerra puede acarrear cadena perpetua
Los fiscales israelíes consideran el caso una amenaza grave para la seguridad nacional. El reservista está acusado, entre otros cargos, de auxilio al enemigo en tiempo de guerra y de filtrar deliberadamente secretos de Estado. En Israel, estas acusaciones pueden castigarse con la pena máxima de cadena perpetua.
El arresto tuvo lugar a principios de marzo, poco después de que el conflicto con Irán escalara aún más. Las autoridades afirman que el acusado rompió finalmente el contacto tras haber sido amenazado por su interlocutor iraní.
La criptomoneda como nuevo instrumento en conflictos geopolíticos
El caso demuestra cómo las criptodivisas aparecen cada vez más en operaciones de espionaje e influencia. Los pagos pequeños a través de monederos digitales pueden realizarse de forma relativamente sencilla y rápida, a menudo sin la intervención de instituciones financieras tradicionales.
Según los servicios de seguridad israelíes, el número de intentos de reclutamiento a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería cifrada ha aumentado considerablemente en los últimos años. En este contexto, las criptomonedas juegan un papel práctico, ya que permiten transacciones transfronterizas sin control bancario directo.
Al mismo tiempo, los expertos señalan que las transacciones en blockchain en muchos casos son rastreables. Esto significa que las criptomonedas no son necesariamente anónimas y que los cuerpos de seguridad mejoran cada vez más su capacidad para seguir los flujos de dinero.
