¿Bitcoin es malo para el clima? Al contrario, BTC impulsa el crecimiento de la energía sostenible
Bitcoin recibe cada vez más apoyo de grandes inversores en 2025, pero la narrativa sobre el clima sigue, según los expertos, persistentemente mal entendida. El especialista en ESG Daniel Batten observa que siguen circulando suposiciones antiguas, mientras que los nuevos datos muestran en realidad una imagen distinta. Según él, la minería de Bitcoin suele ser criticada basándose en el miedo, la falta de comprensión y en información desactualizada.
En varios medios, en los últimos años se ha retratado a Bitcoin como un problema medioambiental. Así Harvard recibió críticas cuando la universidad invirtió parte de su patrimonio en Bitcoin. También se afirmó que Bitcoin le quita electricidad a los países pobres. Batten califica este tipo de declaraciones de engañosas y poco fundamentadas.

¿Consume Bitcoin realmente una cantidad extrema de energía?
Una crítica frecuente es que Bitcoin utilizaría una enorme cantidad de energía, agua y recursos por transacción. Según Batten afirma que esto no es correcto. Varios estudios científicos demuestran que el consumo energético de la red no depende del número de transacciones. Eso significa que Bitcoin puede crecer sin requerir cada vez más energía.
También la idea de que Bitcoin desestabiliza la red eléctrica es, según él, incorrecta. En zonas con gran cantidad de energía renovable, como Texas, los mineros contribuyen a mantener la red estable. Pueden encender y apagar sus equipos rápidamente y usan principalmente electricidad en los momentos de excedente.
¿Se encarece la electricidad a causa de la minería de Bitcoin?
Algunos críticos dicen que los hogares pagan más por la electricidad debido a los mineros de Bitcoin. Según Batten, no hay pruebas de ello. En datos e investigaciones científicas no se encuentra relación entre la minería de Bitcoin y precios de la electricidad más altos para los consumidores. En algunos casos, la minería ayudó incluso a bajar los precios, ya que se aprovechaba la energía sobrante.
Comparar el consumo energético de Bitcoin con el de países enteros, según Batten, tampoco es justo. No se trata solo de cuánta energía se usa, sino sobre todo de su origen. Esa postura coincide con la del panel climático de las Naciones Unidas.
¿Qué ocurre con las emisiones de CO2?
La minería de Bitcoin no produce emisiones directas, ya que no se quema nada. Las emisiones solo vienen de forma indirecta a través de la electricidad utilizada. Batten señala que la minería de Bitcoin es uno de los pocos sectores globales de los que existen cifras fiables. De ellas se desprende que más de la mitad de la energía empleada ya es renovable.

Además, las emisiones por unidad de energía han disminuido durante años. Esto se debe a que los mineros recurren cada vez más a la energía solar y eólica y a flujos residuales que de otro modo se desperdiciarían.
¿El proof of stake es realmente más ecológico?
A menudo se dice que redes como Ethereum son mejores para el medio ambiente porque usan prueba de participación. Batten considera esa comparación demasiado simple. Usar menos energía no equivale automáticamente a causar menos perjuicio. El proof of work, el sistema de Bitcoin, tiene, según él, ventajas únicas.
Por ejemplo, la minería de Bitcoin puede ayudar a reducir las emisiones de metano al utilizar gas residual de forma útil. También puede contribuir a una mayor estabilidad de la red eléctrica y posibilitar inversiones adicionales en energía renovable. Para muchas de estas aplicaciones, Bitcoin es, desde el punto de vista económico, la única solución viable.
Minería de Bitcoin y energía renovable
Otro mito es que los mineros de Bitcoin acaparan energía verde que pertenecería a hogares y empresas. En la práctica, suele ocurrir lo contrario. La minería hace rentables proyectos que de otro modo nunca se construirían.
En África, por ejemplo, un proyecto llamado Gridless permitió que miles de personas tuvieran acceso a energía renovable, precisamente porque la minería de Bitcoin hizo posible la inversión. Sin esos ingresos adicionales, la energía simplemente no habría existido.
Tampoco es cierto, según Batten, que Bitcoin malgaste energía. Los estudios muestran que la minería ayuda a utilizar más del 90 % de la energía solar y eólica de forma efectiva. La energía que de otro modo se perdería así cumple una función.
Según Batten, solo puede hablarse de desperdicio cuando algo no aporta valor a la sociedad. Tanto si se considera valioso a Bitcoin como si no, está claro que la red juega un papel en el crecimiento de la energía renovable y en una red eléctrica más eficiente.