Alemania quiere eliminar la exención fiscal para las criptomonedas mantenidas durante mucho tiempo
Alemania está barajando un cambio radical en la normativa fiscal para los inversores particulares en criptomonedas. El Gobierno federal quiere eliminar la normativa según la cual las ganancias obtenidas con el bitcoin y otras criptomonedas suelen estar exentas de impuestos cuando las monedas se han mantenido durante más de un año. Si el plan sale adelante, los inversores a largo plazo también podrían tener que pagar impuestos al vender sus criptomonedas con beneficios.
La reforma propuesta es un tema políticamente delicado, precisamente porque la normativa actual hace que Alemania resulte atractiva para quienes compran criptomonedas con vistas a una inversión a largo plazo. Es importante destacar desde el principio que la exención aún no se ha suprimido. Se trata de un plan de política que primero debe plasmarse en legislación y ser aprobado por el Parlamento alemán.
¿Cómo funciona actualmente el impuesto alemán sobre las criptomonedas?
En el caso de los particulares, el bitcoin y muchas otras criptomonedas están sujetos actualmente en Alemania a la normativa aplicable a las transacciones de venta entre particulares. En el texto oficial del artículo 23 de la Ley del Impuesto sobre la Renta alemana se establece un plazo de un año para otros bienes económicos.
Quien venda criptomonedas dentro de ese plazo puede estar obligado a pagar el impuesto sobre la renta por las ganancias obtenidas. El importe dependerá del tipo impositivo personal. Para las ganancias conjuntas derivadas de transacciones de venta particulares se aplica un umbral de exención anual de 1.000 euros. Se trata de un umbral de exención y no de una deducción fiscal habitual. Si se alcanza o se supera dicho umbral, la totalidad de las ganancias imponibles podrá tenerse en cuenta.
Si las monedas permanecen en manos privadas durante más de un año, su venta suele quedar exenta de este impuesto. De este modo, es posible obtener importantes ganancias por la variación del precio sin pagar ningún impuesto. Precisamente esa ventaja es ahora objeto de debate.
¿Por qué quiere Alemania cambiar la normativa?
El Ministerio de Hacienda alemán, dirigido por Lars Klingbeil, quiere tratar las ganancias derivadas de las criptomonedas de forma más similar a las ganancias de las inversiones tradicionales. Al fin y al cabo, las acciones tampoco gozan de una exención fiscal total solo por el hecho de que un inversor las mantenga durante más tiempo. Además, el Gobierno considera que la reforma supone una posible fuente de ingresos fiscales adicionales para el presupuesto a partir de 2027.
Según informa WELT, esto pone en entredicho uno de los aspectos más atractivos del sistema fiscal alemán sobre las criptomonedas. Sin embargo, los detalles concretos aún no son definitivos. Por ejemplo, aún está por aclarar qué tipo impositivo se aplicará, a partir de qué momento entrarán en vigor las nuevas normas y cómo se tratarán las criptomonedas compradas antes de la modificación legislativa.
Esas normas transitorias son fundamentales. Para los inversores actuales, supone una gran diferencia que las compras anteriores sigan estando sujetas a la normativa vigente o que el nuevo impuesto se aplique también a las posiciones acumuladas anteriormente. Mientras no se disponga del texto definitivo de la ley, no se puede llegar a ninguna conclusión fiable al respecto.
Fuerte oposición por parte de los inversores en criptomonedas alemanes
El plan ha suscitado ya una oposición organizada. Una petición en línea contra la supresión del plazo de un año ha recabado más de 30 000 firmas de apoyo. Con ello se ha alcanzado el quórum necesario y, según WELT, la petición deberá ser tramitada por la Comisión de Peticiones del Bundestag en una audiencia pública.
Los detractores consideran que la reforma penaliza sobre todo a los inversores a largo plazo. Comparan el bitcoin más bien con el oro, las divisas extranjeras o los objetos de colección que con una acción. A estas categorías también se les puede aplicar un plazo de venta limitado dentro del sistema alemán. Los críticos también temen que una mayor presión fiscal empuje a los inversores y a las empresas de criptomonedas hacia países con un régimen fiscal más favorable.
Los defensores de esta medida lo ven, por el contrario, como una cuestión de igualdad de trato. Cuando se gravan las ganancias sobre las acciones, les resulta difícil explicar por qué una ganancia comparable derivada de la apreciación del valor de las criptomonedas queda totalmente exenta al cabo de doce meses. Además, el Gobierno quiere evitar que una categoría de activos en rápido crecimiento genere, de forma estructural, menos ingresos fiscales que las inversiones tradicionales.
¿Qué cambios pueden producirse para los inversores?
Si desaparece la exención, el periodo de tenencia de un año perderá su actual relevancia fiscal. Por lo tanto, los inversores particulares alemanes podrían tener que pagar impuestos sobre las ganancias en caso de venta al cabo de dos, cinco o diez años. Esto puede tener consecuencias en los momentos de venta, la gestión administrativa y la elección entre criptomonedas en cartera propia, productos bursátiles y otras inversiones.
La documentación también cobra mayor importancia. Los inversores deben poder reconstruir los precios de compra, los precios de venta, los costes de transacción y los traspasos entre monederos. Además, las normas europeas de información, como la DAC8, garantizan que, a partir de 2027, las autoridades fiscales puedan recibir más información sobre las transacciones con criptomonedas. Esto es independiente de la supresión del plazo de tenencia alemán, pero hace que una buena gestión administrativa sea aún más relevante.
Para los inversores neerlandeses, la propuesta alemana no supone ningún cambio inmediato. En principio, se rigen por la normativa fiscal neerlandesa. No obstante, esta evolución es relevante, ya que los países europeos que comparten las mismas normas básicas de la MiCA compiten entre sí cada vez con mayor intensidad a través de los impuestos. Si Alemania suprime su exención a largo plazo, esto podría afectar al atractivo del país para los inversores en criptomonedas y las empresas.
Aún no hay motivos para tomar decisiones precipitadas
Por el momento, sigue vigente el régimen fiscal alemán actual. La propuesta política aún puede modificarse, aplazarse o rechazarse durante el proceso legislativo. En particular, el tipo impositivo, la fecha de entrada en vigor y el tratamiento de las posiciones en criptomonedas existentes merecen especial atención tan pronto como se disponga del texto legislativo definitivo.
No obstante, la tendencia es clara: el Gobierno alemán quiere replantearse la ventaja fiscal especial para las criptomonedas mantenidas durante largos periodos. Para los inversores, esto supone una señal importante, pero aún no es un hecho consumado.
Este artículo contiene información general y no constituye un asesoramiento fiscal personalizado. Atención: invertir en criptomonedas conlleva riesgos; puedes perder tu inversión.