A pesar de cuatro advertencias, esta mujer pierde todas sus criptomonedas en una estafa
En Canadá, una mujer perdió todos sus ahorros tras una estafa de criptomonedas, aunque la plataforma donde operaba la había advertido claramente en múltiples ocasiones. El tribunal ha determinado ahora que el exchange no es responsable de los daños.
Advertida cuatro veces, aun así siguió adelante
La mujer, de Victoria, en la provincia de Columbia Británica, depositó más de 671.000 dólares canadienses en su cuenta, equivalentes a unos 412.648 euros. Fue persuadida a través de internet por alguien que le prometió ganancias millonarias. Le dijeron que podría obtener hasta un 1 % de beneficio diario si compraba Ethereum y lo enviaba a una cartera externa.

Para participar, solicitó una nueva hipoteca sobre su casa y pidió dinero prestado a un amigo. Cuando quiso transferir los fondos a esa cartera externa, en el exchange de criptomonedas NDAX se activó inmediatamente la alarma.
Los empleados la advirtieron en total cuatro veces de que muy probablemente se trataba de fraude. Recibió alertas de riesgo, correos electrónicos y dos llamadas telefónicas, una de ellas directamente del oficial de cumplimiento. Aún así, exigió que NDAX autorizara la transacción e incluso amenazó con emprender acciones legales si la empresa se negaba.
Juez: la plataforma cumplió con su deber
El caso llegó finalmente ante el juez. El tribunal falló a favor de NDAX. Según el juez, las advertencias “no podrían haber sido más claras”. Como la mujer insistió en la transacción, la pérdida es responsabilidad suya y no de la plataforma.
El dinero ya ha desaparecido en la cartera del estafador y no puede recuperarse.
¿Qué podemos aprender de esto?
La lección principal de este caso es sencilla: si tienes que enviar criptomonedas a una cartera desconocida y alguien te promete grandes ganancias en poco tiempo, debes activar las señales de alarma. Si incluso recibes advertencias de tu propio exchange, casi siempre se trata de algo turbio.
Las criptomonedas no son peligrosas por sí mismas, pero los delincuentes las usan para presionar a las personas rápidamente. ¿Tienes dudas? Detén la transacción y pide asesoramiento antes de que tu dinero desaparezca para siempre.