A partir de 2026, Ethereum realizará dos actualizaciones al año: esto es por qué
Ethereum abordará esto de manera diferente. A partir de 2026, la red tendrá un ritmo fijo de actualizaciones: dos grandes actualizaciones al año. Menos ad-hoc, menos lanzamientos de todo o nada. Más previsibilidad. La Ethereum Foundation quiere hacer el proceso de desarrollo más ágil. Por eso, ya en junio de 2025 se creó un nuevo equipo de “Protocolo”. Su tarea: mejor coordinación, actualizaciones más pequeñas y menos riesgo en cambios importantes.
Para desarrolladores, operadores de nodos y proyectos en el ecosistema, esto significa sobre todo claridad. Todos saben cuándo se avecina algo. Eso facilita la planificación.
Tres prioridades para 2026
La hoja de ruta para 2026 gira en torno a tres temas: escalabilidad, facilidad de uso y seguridad.
1. Escalabilidad
Ethereum quiere crear más capacidad, especialmente en colaboración con rollups. Un objetivo importante es aumentar el límite de gas hacia los 100 millones o más. Eso incrementaría la velocidad de procesamiento y daría a los rollups más espacio para procesar datos eficientemente.
2. Mejor experiencia de usuario
Ethereum quiere hacerlo más sencillo para los usuarios comunes. Piensa en la abstracción de cuentas nativa, que hace que las billeteras sean más flexibles y las transacciones más intuitivas. También se está trabajando en interacciones cross-chain más fluidas, para que las aplicaciones se sientan menos fragmentadas.
3. Capa base más sólida
La seguridad sigue siendo prioridad. Se investiga la criptografía post-cuántica para estar preparados ante amenazas futuras. Además, se trabaja en mejoras en la verificación zkEVM y se ha fijado el objetivo de una seguridad demostrable de 128 bits para finales de 2026.
Glamsterdam y Hegotá
En 2026 hay previstas dos grandes actualizaciones. La primera se llama Glamsterdam y se espera para la primera mitad del año. Esta actualización se centra en una ejecución de transacciones más eficiente y en una dinámica de MEV más justa. Con propuestas como Enshrined Proposer-Builder Separation, Ethereum busca hacer más transparente la forma en que se construyen los bloques. También se trabaja en el procesamiento paralelo de transacciones para mejorar el rendimiento bajo alta carga.
En la segunda mitad de 2026 llega Hegotá. Esa actualización se enfoca principalmente en controlar el crecimiento de estado y en hacer los nodos más sostenibles. Es posible que aquí se den pasos importantes hacia los Verkle Trees, lo que podría reducir los requisitos de almacenamiento para los nodos.
Más que solo técnica
Además de las mejoras técnicas, la Ethereum Foundation también ha implementado cambios organizacionales. Un nuevo equipo de “Plataforma” debe fortalecer la colaboración entre Layer 1 y Layer 2 y ofrecer directrices más claras a los desarrolladores.
Además, Ethereum mira hacia nuevas aplicaciones, como un papel como capa de liquidación para sistemas de IA descentralizada. Esto demuestra que las ambiciones van más allá de las aplicaciones financieras.
¿Qué significa esto?
Ethereum elige la estructura. No más actualizaciones enormes e impredecibles, sino un ritmo fijo con objetivos claros. Eso aporta tranquilidad al ecosistema y hace que la red sea más predecible para todos los que construyen sobre ella.
¿Tendrá esto un efecto directo en el precio? Eso siempre es incierto. Pero bajo el capó se está construyendo con solidez. Y eso es, al fin y al cabo, de lo que se trata a largo plazo: tecnología que se vuelve paso a paso más fuerte, rápida y confiable.
